Felipe de Jesús Balderas
Un vistazo de dos segundos, es un video que vi ayer en la televisión y que busca hacer conciencia sobre el uso y abuso del teléfono inteligente, de manera particular cuando las personas van manejando. El video presenta cuatro situaciones, fatales por cierto donde se pone en evidencia el contenido de los mensajes, teñidos de una trivialidad mayúscula como; “ya viste mi nuevo peinado”, otro que dice: ¿vamos al concierto? y otros dos, en la misma tesitura. En el primero, se provoca un choque, otro se sale de la carretera, otro más se impacta con una estructura y por último otro que atropella a un peatón que cruza la calle. El video es de origen inglés, pero con alcance y aplicación al mundo occidental donde se han puesto de moda estos aparatos que por un lado nos acercan con los lejanos y por el otro, nos separan de los cercanos. La variable es la acción de textear, por cierto un verbo inexistente en la Real Academia de la Lengua Española, que me permito utilizar y que se ha puesto de moda entre los usuarios.
El tema de la tecnología es un tema profundo y apasionante, eso se ve en la pasión y adicción que una buena parte de la población tiene por los smartpohne que se han convertido ya, en una prolongación del cuerpo, es decir, otra parte imprescindible del organismo y uno de los pocos elementos democráticos que existen en nuestro país, porque su uso no es exclusivo de la clase pudiente; sino que los clase-medieros y las clases necesitadas se vuelven uno en la utilización de esta herramienta. Pero ¿Qué hay detrás de la práctica del texteo y del abuso desmedido del celular?






